Los Pequeños Pecados Repetidos

pequeños pecados repetidos

Muchos de los actos que eventualmente realizamos pasan desapercibidos como algo que pueda afectar nuestra vida cristiana, y precisamente pasan desapercibidos por que los consideramos inofencivos, pero que en la práctica si los realizamos de manera seguida, nos pueden llevar a ofender a Dios.

Qué son los pequeños pecados repetidos

Los pequeños pecados, son pequeñas acciones que las hemos calificado como inofensivas y hasta inocentes, los pequeños pecados repetidos son impurezas que contaminan nuestra vida cristiana, por ejemplo: muchas personas pueden considerar que el comer en exceso no representa ningún pecado, muchas personas comen y comen de una manera ansiosa y sin control, cayendo poco a poco en el pecado de gula que no es otra cosa que el placer de comer y beber, no por necesidad sino por simple gusto. Lo mismo podemos pensar del licor.

Supongamos que asistes a una reunión social, digamos que tu mejor amigo o amiga te invita a su matrimonio, asistes con tu familia al la ceremonia religiosa y luego al local donde se celebrará el acontecimiento, el ambiente es muy alegre y ameno que probablemente te sientas tentad@ a servirte una copa de wiski, hasta aquí todo parece normal e inofensivo, pues tomarse una copa de wisky en una reunión social junto a tu famiia y amigos, no se lo puede considerar un pecado mortal que requiera de confesión, aunque el hecho que te tomes una copa de trago en una reunión social no sea considerado un pecado grave, yo sí lo consideraría como una impureza que eventualmente te puede conducir a un pecado mortal.

Supongamos que te sirves la primera copa, luego la segunda, luego vendrá la tercera y finalmente la cuarta y la quinta copa, al final de cuentas habrás pecado ante Dios porque no supiste controlarte. En 2da. de Timoteo nos dice el Señor “Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio”, esto significa que Dios nos ha dotado de una voluntad firme, capaz de tener dominio propio.

Muchas personas se enfocan más en los pecados grandes y graves, pero descuidan estas pequeñas acciones que aparentemente no hacen daño, los pequeños pecados repetidos son precisamente estas pequeñas acciones que contaminan nuestra vida cristiana llevándonos a ofender a Dios y a la destrucción de nuestras vidas. Por ejemplo todo alcohólico empezó con tan solo una copa.

El problema está en que estos pequeños pecados llamados impurezas, nos van encaminando sin que nos dieramos cuenta hacia un pecado mayor y mortal, por eso es necesario que tu y yo estemos atentos, no hay enemigo pequeño, una mosca puede contaminar tu sopa, una pulga puede hacerte pasar una mala noche, un sancudo puede transmitirte el paludismo.

Pequeños Pecados – El Antídoto

Cuando estuve preparando esta reflexión se me vino a mi mente el pasaje del lavatorio de los pies, el Señor antes de cenar se levantó de la mesa, pidió una toalla y se la ciño a la cintura y con una lava cara llena de agua empezó a lavar los pies de sus discípulos. Con esto el Señor nos da un ejemplo de humildad y servicio, los pies de los discípulos estaban llenos de polvo y lodo de tanto caminar. Mis queridos hermanos, el polvo y el lodo representa la contaminación, los pequeños pecados repetidos son polvo en nuestras vidas, por eso es necesario que tu y yo abramos nuestro corazón al Señor para que también nos quite el polvo y el lodo.

Los discípulos caminaban junto a Jesús, siempre estuvieron junto al maestro, pero aún así sus pies fueron contaminados. De la misma aunque estemos con el Señor, seremos contaminados.  Seamos honestos, vivimos en un mundo donde todos los días somos bombardeados con la mentira, todos los días estamos expuesto a la contaminación del mundo, la televisión nos contamina, el consumismo, el relativimismo y las modas nos contaminan…. Por esa razón hoy te invito a reflexionar, ¿qué programas “inocentes” de televisión estas viendo?, ¿qué conversaciones “inocentes” tienes con tus amistades?, ¿qué paginas “inocentes” del internet estas viendo?, todas estas cosas vienen disfrasadas como pequeños pecados inocentes, pero que en la practica si nos descuidamos corremos el riego de repetirlos y de esta manera ofender a Dios y destruir nuestra vida y la de nuestros seres queridos.

Tus comentarios son Bienvenidos, con todo mi afecto. Hno. Víctor

SÚPLICAS A MARÍA AUXILIADORA

Dame Tus ojos, Madre, para saber mirar; si miro con Tus ojos jamás podré pecar.
Dame Tus labios, Madre, para poder rezar; si rezo con Tus labios, Jesús me escuchará.
Dame Tu lengua, Madre, para ir a comulgar; es Tu lengua patena de gracia y santidad.
Dame Tus manos, Madre, que quiero trabajar; entonces mi trabajo valdrá una eternidad.
Dame Tu manto, Madre, que cubra mi maldad, cubierto con Tu manto al cielo he de llegar.
Dame Tu cielo, Oh Madre, para poder gozar; si Tú me das el cielo, ¿qué más puedo anhelar?.
Dame a Jesús, Oh Madre, para poder amar; esta será mi dicha por una eternidad.

 

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One Response to Los Pequeños Pecados Repetidos

  1. Teobaldo dice:

    Si uno no esta en oracion, caemos en pecado leves,es una reflexion que me hizo ver mis errores, gracias amigo, muchas bendiciones

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