Amar a Dios | ¿Cómo Demostrar Que Realmente Lo Amamos?

Amar a Dios

Un cordial saludo mis estimado amigo y hermano. El tema de hoy lo he titulado “Cómo demostrar que amamos a Dios” trataré de compartirte mis impresiones a la luz de la palabra de Dios, y por supuesto en el nombre del Pdre, del Hijo y del Espíritu Santo. El servicio cristiano es un programa de trabajo de seguimiento tras las huellas de Jesús encaminados por la fe y animados por la esperanza, que nos garantiza que la meta definitiva de la existencia no está en el mundo, sino en aprender a amar a Dios, ese amor que nos lleva a la plenitud de la vida eterna.

La asistencia del Espíritu Santo afianza en cada uno el don de la paz que Jesús nos dejó, para que no perdamos el ánimo en nuestro camino.

Estoy escribiendo estas líneas un domingo 10 am, y revisando el evangelio de hoy me doy cuenta una vez más que aprender a amar a Dios genuinamente nos lleva a la paz, vemos que la paz solo la podemos alcanzar a través del amor.

El texto de referencia que nos invita el evangelio es: (San Juan 14:23-29).

Quiero Aprender Amar a Dios | El Motor De La Vida

El amor es el motor insustituible de la vida sobrenatural: todo aquel que ama, vive según el Evangelio; por lo contrario aquella persona que no ama está incapacitada para cumplir las enseñanzas de Jesús, podemos decir que ni siquiera conoce a Dios.

Hermano amado, es necesario recordarte que Dios es amor (1 Juan 4:8). Y de la misma manera como Él nos ama, tú y yo estamos llamados a amarlo. Jesús nos pide en el evangelio que cumplamos su palabra y de esta manera demostrar que amamos a Dios nuestro Señor genuinamente.

amar a dios

Aprender a amar a Dios para demostrar que lo amamos

¿Porqué cumplir su palabra, para aprender y demostrar que amamos a Dios?

Mira qué fácil es entender esto: Estarás de acuerdo conmigo que Dios es nuestro creador, Él es nuestro Dios, ÉL nos dio la vida, ÉL es nuestro dueño.

Dios nos ama con inefable amor, y desea que tú y yo nos salvemos para vivir con Él eternamente. De hecho en el evangelio se refleja una promesa hermosa, dice claramente que si lo amamos cumpliremos su palabra y como consecuencia “Mi Padre lo amará y haremos en Él nuestra morada”.

¡Te das cuenta!, esta es la gran promesa, pero para que esto suceda hay que seguir ciertas reglas o normas, Jesús vino a este mundo para darnos a conocer estas reglas, sus enseñanzas nos conducen por la senda de la salvación, si tú y yo caminamos por esta senda nos salvaremos y demostraremos a Dios que lo amamos.

Jesús nos dio ejemplo de obediencia, Él refleja la imagen del Padre obedeciendo fielmente su voluntad, así también Jesús nos invita a reflejar su imagen obedeciendo su voluntad. Amar a Dios significa cumplir su palabra.

Por el amor a Dios, nace y crece por sí sola, la obediencia a su palabra.

La palabra amor es lo más importante para Jesús. Acaba de darles un mandamiento nuevo a sus discípulos, (Juan 13:34-35). Obedecer la palabra de Jesús significa amar al prójimo.

Amar a Dios sobre todas las cosas es un mandamiento que Jesús nos dio. Muchos de nosotros podemos decir que amamos a Dios, pero eventualmente andamos criticando al prójimo, somos groseros, chismosos y cuando hay la oportunidad de ser solidarios no tomamos la iniciativa, conservamos en nuestra mente pensamiento impuros que ofenden a Dios, etc..

Todas estas cosas pueden pasar en nuestras vidas, sin embargo seguimos diciendo que amamos a Dios. Como bien nos enseña el evangelio de hoy, amar a Dios es cumplir con la palabra de Jesús “El que me ama, cumplirá mi Palabra”. Para aprender amar a Dios debemos empezar por ser obedientes a su palabra.

Amar a Dios en el Espíritu Santo | Nos Envió Al Paráclito

Los discípulos conocen de antemano que Jesús tendrá que irse en poco tiempo, esta idea los pone tristes, obviamente Jesús lo sabe porque conoce bien a sus discípulos y de alguna manera para motivarlos y darles ánimo les confía su deseo: que su palabra que es la comisión de salvación no se pierda.

Jesús les dice y nos recuerda “el que me ama guardará mi palabra, el que no me ama no la guardará” es decir desea que seamos obedientes a su palabra y que seamos testimonio del amor de Dios entre los hombres.

Dios no desea que nos quedemos solitarios, por ello nos envía al Espíritu Santo para que nos asista en el camino y nos dé todos los días fortaleza, sabiduría para trabajar por la paz, la justicia y el amor. Con la asistencia del Espíritu Santo podemos amar a Dios sobre todas las cosas.

Amado hermano que lee estas líneas, aprender a amar a Dios es el único canal que nos puede dar la verdadera paz. El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima trinidad. Es Dios mismo que vive en nosotros recordándonos las enseñanzas de Jesús, consolándonos, fortaleciéndonos, aconsejándonos en cada circunstancia.
Solo manteniéndonos en constante comunión con Dios en el Espíritu Santo podemos alcanzar la Paz, así lo dijo el Señor (Juan 14:27).

La paz que Dios nos da no es como la da el mundo, muchos piensan que tendrán Paz teniendo mucho dinero, teniendo mucho poder, o teniendo mucha fama. En realidad estas cosas no dan la verdadera paz.
Hermano y hermana, el Espíritu nos ayudará a interpretar mejor la Palabra de Dios y a ponerla en obediencia.

Espero que esta pequeña reflexión te haya servido de la mejor manera.

Camino: ¿De qué manera acojo en mí el don de la paz que nos dejó Jesús, y la infusión del Espíritu Santo, que llena mi corazón desde mi bautismo?

Vida: Padre misericordioso: que nos has enviado a tu Hijo redentor, y al Espíritu Santificador, concédenos la gracia de avanzar hacia el encuentro definitivo contigo.

Aquí te comparto otras reflexiones de mucho interés

Con todo afecto, tu amigo y hermano

Victor Hugo.

 

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